miércoles, 4 de noviembre de 2020

Los gases de efecto invernadero

Los gases de efecto invernadero (GEI) son gases emitidos de forma natural y antropogénica (emitidos por la actividad humana) cuya presencia contribuye al efecto invernadero. En este artículo te traemos no sólo qué son sino también cuáles son los gases de efecto invernadero.

Para poder explicar en profundidad cuáles son los gases de efecto invernadero primero hay que ir a la raíz y explicar lo que son. Los gases de efecto invernadero son aquellos gases que se acumulan en la atmósfera de la Tierra y que absorben la energía infrarroja del Sol. Esto crea el denominado efecto invernadero, que contribuye al calentamiento global del planeta.

Pero, por qué es importante entender cuáles son los gases de efecto invernadero? Principalmente porque la acción del hombre ha sido crucial en su desarrollo. Por lo tanto, tenemos que entender qué acciones los emiten para poder reducir su efecto nocivo sobre la Tierra. La Revolución Industrial supuso el inicio de toda una serie de cambios en el tejido industrial que han disparado las emisiones de CO2.  El papel del hombre en el incremento de emisiones de CO2 impidió que este gas fuera liberado de manera natural, como sucede en las erupciones de volcanes o incluso en los incendios forestales.

Pero hay otros gases de efecto invernadero. Algunos de ellos tienen un origen natural y otros son fruto de la actividad del hombre y son, como el CO2, nocivos para el medio ambiente. A continuación te presentamos los más importantes.

 

Los principales gases de efecto invernadero

 

El vapor de agua. Surge como consecuencia de la evaporación. La cantidad de vapor de agua en la atmósfera depende de la temperatura de la superficie del océano. La mayor parte se origina como resultado de la evaporación natural, en la que no se interviene la acción del hombre.

 

Dióxido de carbono (CO2). Si preguntamos cuáles son los gases de efecto invernadero, el CO2 es el primero que viene a la mente. De los gases de efecto invernadero, este es el más importante porque es el que más se asocia a actividades humanas, y el principal responsable de este efecto. La concentración en la atmósfera se debe al uso de combustibles fósiles para procesos industriales y medios de transporte. Su emisión procede de los procesos de combustión (petróleo, carbón, madera) o bien de las erupciones volcánicas o los incendios forestales.

 

Metano (CH4). Su origen se encuentra en las fermentaciones producidas por bacterias anaerobias especializadas que se encuentran en zonas pantanosas, cultivos como el arroz y en las emisiones desde el tracto intestinal del ganado. También se produce por los escapes de depósitos naturales y conducciones industriales.

 

Foto: Pexels

 

Óxido nitroso (N2O). Gas de efecto invernadero provocado principalmente por el uso masivo de fertilizantes nitrogenados en la agricultura intensiva. También lo producen otras fuentes como las centrales térmicas, los tubos de escape de automóviles y los motores de aviones, la quema de biomasa y la fabricación de nailon y ácido nítrico.

 

Los clorofluorocarbonos (CFC). Son compuestos químicos artificiales que se encuentran presentes en pequeñas concentraciones en la atmósfera pero que son extremadamente potentes en el efecto invernadero que provocan. Tienen múltiples usos industriales en sistemas de refrigeración, como componentes de aerosoles, producción de aluminio y aislantes eléctricos entre otros.

 

El ozono troposférico (O3). También originado por la quema de fuentes de energía contaminantes.

tomado de:https://www.fundacionaquae.org/los-gases-de-efecto-invernadero/

lunes, 2 de noviembre de 2020

LA COMUNIDAD DE LAS 3 ERRES

 LA COMUNIDAD DE LAS 3 ERRES





LAS 3R DE LA ECOLOGÍA: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR

 

LAS 3R DE LA ECOLOGÍA: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR


Las tres erres (3R) es una regla para cuidar el medio ambiente, específicamente para reducir el volumen de residuos o basura generada. En pocas palabras, las 3R ayudan a tirar menos basura, a ahorrar y a ser un consumidor más responsable. Y lo mejor de todo es que es muy fácil de seguir: reducir, reutilizar y reciclar.

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Reducir

Debemos tratar de reducir o simplificar el consumo de los productos directos, o sea, todos aquellos que se compran y se consumen, ya que tienen una relación directa con los desperdicios.

Por ejemplo, en vez de comprar 6 latas pequeñas de una bebida, compra dos botellas grandes, tendrás el mismo producto pero habrás generado menos basura.

Reutilizar

Nos estamos refiriendo a poder volver a utilizar las cosas. A darles la mayor utilidad posible antes de que llegue la hora de deshacernos de ellas. Y así, disminuir el volumen de basura.

Esta tarea suele ser la que menos atención recibe y es una de las más importantes. Por ejemplo, cuando vayas a hacer la compra lleva un carro o bolsas reutilizables.

Reciclar

La última de las tareas es la de reciclar, que consiste en someter materiales usados o desperdicios a un proceso de transformación o aprovechamiento para que puedan ser nuevamente utilizados.

¿Y, dónde va cada residuo para que pueda ser reciclado?

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Contenedor gris – restos:

El contenedor gris está destinado a aquellos residuos que no entran en ningún otro contenedor de reciclaje y que, por tanto, no pueden reaprovecharse del mismo modo que materiales como el vidrio, el plástico o el papel.

Contenedor marrón – orgánico:

El contenedor marrón es donde van restos de comida, bolsas de infusión y papel con residuos de alimentos. Las bolsas de este contenedor deben ser especiales para orgánicos.

Contenedor verde – vidrio:

En el contenedor verde se deben tirar los vidrios.

Contenedor amarillo – envases:

En el contenedor amarillo van los envases ligeros de plástico y aluminio.

Contenedor azul – papel: 

Los papeles limpios y los cartones se deben tirar en el contenedor azul.

Puntos limpios:

Hay algunos productos que no encajan en ninguno de los contendores anteriormente mencionados. Estos deben desecharse en un punto limpio. Puedes consultar cuál es el punto limpio más cercano a tu hogar aquí.

Algunos de los artículos que se desechan en este punto son: auriculares, bombillas de bajo consumo, cazuelas viejas, cápsulas de café, móviles, juguetes… Sobre todo, recuerda que el aceite que te sobra después de freír se ha de guardar en un frasco y, cuando esté lleno, tirarlo en los contenedores específicos para aceite o en un punto limpio.

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Ecoembes, con la nueva campaña de imagen que ha lanzado este año, quiere reconocer a todos los héroes anónimos y líderes sociales que con pequeños gestos logran grandes gestas. ¿Te animas tú también? #HagamosQueFuncione

*Imagen de portada facilitada por santos.es

viernes, 30 de octubre de 2020

Basura a punto de explotar

 Al 7,5 % de los rellenos sanitarios del país ya se les acabó su vida útil y a un 15 % le queda menos de tres años. ¿Qué hacer con estos botaderos? Semana Sostenible le presenta un panorama de la situación y sus posibles soluciones.

Las basuras se están convirtiendo en un verdadero caos en el país. No solo para las familias que viven cerca de los rellenos sanitarios y que deben aguantar plagas, malos olores y enfermedades, sino para casi todos los colombianos. El ejemplo más reciente está justo en la capital del país: a inicios de este año, las calles de la capital estuvieron atiborradas de bolsas de basura que no pudieron llegar a su sitio de disposición final.

Y no solo es Bogotá. En septiembre del año pasado, el prestador del relleno sanitario de Sogamoso (Boyacá), que recibía residuos de más de 40 municipios, decidió no prestar más el servicio hasta que hicieran obras de adecuación para ampliar la capacidad, pues ya estaba llegando a su tope máximo y su vida útil estaba a punto de cumplirse. Ante la emergencia, tocó hacer uso del relleno de Tunja.

Pero estas no son las únicas preocupaciones que generan estos sitios. En Bucaramanga, por ejemplo, el pasado 6 de febrero se presentó un incendio en el relleno sanitario El Carrasco, el cual, según han dicho las autoridades, se produjo por una posible fuga de gas metano.

El país necesita medidas al respecto, pues según ha manifestado el Departamento Nacional de Planeación, “se estima que en los próximos 10 años la generación de residuos crecerá en un 20 %”. De acuerdo con esa entidad, actualmente se producen 11,6 millones de toneladas de basura al año y solo se recicla el 17 %. Una cifra que el Ministerio de Ambiente espera que aumente, al menos, al 20 % para este 2018. Aun así, el país está lejos de cumplir con una meta que esté al nivel de otras regiones del mundo. En la mayoría de países de la Unión Europea se aprovecha hasta el 67 % de los residuos generados.

“En 2016, Colombia tuvo el mismo comportamiento en crecimiento de la producción de residuos per cápita que China, pero con la mala noticia de que eso no estaba respaldado por el mismo incremento en industrialización y PIB. Eso es insostenible”, explica Julián López, superintendente delegado para Acueducto, Alcantarillado y Aseo, quien resalta que a pesar de esto, el Gobierno ha dado pasos para alinear al sector público con el privado y lograr una economía circular donde los residuos retornen al ciclo productivo.
“La solución no es crear más rellenos y alargarles la vida útil, sino que produzcamos menos residuos”, añade. Y es que en el país ya hay suficientes. De acuerdo con un informe de la Superservicios, Colombia cuenta con 275 sitios para depositar la basura (entre adecuados e inadecuados). De estos, 158 son rellenos sanitarios, seis plantas de tratamiento, 13 celdas de contingencia, 54 botaderos a cielo abierto, 34 celdas transitorias, siete sitios de enterramiento y uno un sitio de quema. Si se habla solo de los rellenos sanitarios se puede decir que: al 7,5 % ya se le acabó su vida útil, a un 15 % le queda menos de tres años, un 28,1% podrá durar entre tres y 10 años, y solo un 35,6% podría permanecer durante más de una década.

Manejar bien el tema de los desechos es trascendental. Una mala disposición de los residuos sólidos no solo ocasiona daños al medioambiente, sino también a la salud humana. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, esto puede generar daños en el sistema respiratorio y propagar enfermedades como dengue y cólera entre las personas que habiten cerca de los rellenos. De igual manera, el biogás que se produce puede ser nocivo y causar problemas toxicológicos.

Y ni qué decir en el tema ambiental: se contamina el suelo, el agua superficial y subterránea, el aire y se contribuye al efecto invernadero. El mismo Ministerio de Ambiente demostró que reduciendo la cantidad de basura en los rellenos sanitarios y aprovechando el biogás generado, se pueden alcanzar reducciones significativas en la producción de gases de efecto invernadero.

¿Ponerles fin?

Acabar con los rellenos sanitarios es lo ideal, pero no es cosa fácil. Según Andrés Jensen, experto internacional en gestión y valorización de residuos, lograrlo requiere de un proceso paulatino de modernización, con base en tecnologías limpias y eficientes. Todo esto debe convertirse en pilares fundamentales de la política pública en el país.

Jensen, quien ha sido asesor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de organismos internacionales como la Agencia de Cooperación Alemana GIZ y KFW, tiene claro que no solo el reciclaje es una forma de aprovechar las basuras. Según cuenta, en países de Europa también se ha implementado la denominada ‘Responsabilidad Extendida del Productor’, que exige a productores de ciertos bienes recuperar los residuos que generan en la etapa de postconsumo. Es una medida vigente en ese continente, pero que ahora Chile intenta implementar.

Esto no es todo. También está el coprocesamiento en hornos cementeros, que se refiere a una tecnología que valora los desechos como fuente de energía. Estos hornos, dice, “ofrecen características operativas ideales para el aprovechamiento térmico y mineral de residuos, al mismo tiempo que son eliminados en forma segura”. Y agrega que, entre las bondades, se destaca un impacto positivo en la disminución global de emisiones de CO2, lo que evita riesgos para el medioambiente y la salud humana.

“En países como Alemania, Suiza, Holanda, Suecia, Dinamarca y Bélgica, solo por nombrar algunos, más del 50% de la energía térmica que demanda la industria cementera proviene de residuos que son valorizados en ella”, explica Jensen. Una cifra que contrasta notoriamente con Latinoamérica donde, según un informe de la Federación Internacional del Cemento (Ficem), el coprocesamiento aún no supera el 10 %. “Será la implementación y consolidación de estos sistemas, los que permitan acabar con la existencia de rellenos sanitarios, tal como ya lo lograron países desarrollados”, asegura el experto.

Aunque las soluciones parecen estar a la vista, es claro que requieren de una gran inversión y un esfuerzo técnico, político y normativo a largo plazo, donde no solo se mejoren procesos en determinadas industrias, sino que se aporte notablemente a la disminución de gases de efecto invernadero y al mejoramiento de la calidad de vida de personas que, por años, tuvieron que aprender a vivir con la basura al lado.

Esta historia fue posible gracias al apoyo de CEMEX.

martes, 27 de octubre de 2020

Hidroeléctricas, ¿energía amigable con el medio ambiente?

 Primera entrega de nuestro especial ‘Norcasia, tejiendo paz verde’. Luego de los desastres ecológicos ocasionados por megaproyectos hidroeléctricos como la construcción de la Central Hidroeléctrica La Miel I, la Pontificia Universidad Javeriana e Isagen adelantan la iniciativa Plan de Restauración Ecológica Trasvase Rio Manso.

Un equipo de biólogos y ecólogos camina por las calles del corregimiento de Berlín, al nororiente del departamento de Caldas. No es la primera vez que la ingeniera agroforestal Milena Camargo y el biólogo José Ignacio Barrera asumen el papel de inspectores medioambientales. Con libreta en mano y las botas negras de caucho bien puestas, recorren hectáreas enteras de las veredas Moscovita, Montebello, La Reforma y La Carolina, ubicadas en el municipio de Norcasia; los mismos lugares donde años atrás quebradas los abastecían con agua y ahora, con la implementación de obras hidráulicas, se han secado. De los árboles frutales y cultivos de zapote, yuca, fríjol y maíz que se sembraban en la zona queda muy poco, eso lo saben bien las comunidades afectadas con la construcción del Trasvase Manso en la Central Hidroeléctrica La Miel I.

Esta historia inició con la empresa HidroMiel S.A y el consorcio Miel I, integrado por varias constructoras, que hicieron el estudio de viabilidad del proyecto y su diseño. Sin embargo, en el año 2000 la generadora de energía Isagen se interesó en el potencial hídrico del oriente de Caldas con los afluentes de los ríos Guarinó, La Miel, Moro, Manso, Samaná Sur, Pensilvania y Tenerife. Para conseguirlo, inició la construcción de Pantágoras, un gran muro de contención de más de 180 metros de altura con la capacidad para almacenar 570 millones de metros cúbicos de agua. Actualmente es considerada como una de las presas más altas de Colombia y la quinta central eléctrica con mayor capacidad para producir energía en el país.

Actualmente, en Colombia existen alrededor de 43 hidroeléctricas en la cuenca del río Magdalena, de las cuales 33 están en operación. Sin embargo, las metas para la generación de electricidad a 2050 supera la implementación de 100 proyectos más.

En 2010 este ambicioso proyecto ya contaba con el Transvase Guarinó, una obra hidráulica ubicada en límites con el departamento del Tolima y con la capacidad de generar más de 308 GWh/año, cifra que se aproxima a la cantidad de energía necesaria como para encender más de 720.000 televisores LCD por un año durante las 24 horas del día.

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Sin embargo, el verdadero problema para la región empezó el 24 de noviembre de 2006 cuando el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible le otorgó la licencia ambiental numero 2282 a Isagen para construir el Transvase Manso, con el cual redireccionaría el cauce del río Manso hacia el embalse Amaní para potenciar la capacidad de la hidroeléctrica. Según indica el documento, esta iniciativa buscaría “…optimizar el aprovechamiento de caudales del río Manso mediante obras de infraestructura de trasvase y operación de las mismas”.

La construcción, en los límites de los municipios de Samaná y Norcasia, inició operaciones en el 2013 pero trajo consigo delicados resultados: 18 quebradas secas, una parcialmente seca y tres con caudales disminuidos, afectando los recursos hídricos de veredas como Lagunilla, La Samaria y el corregimiento de Berlín y sus cultivos.

Además, para redireccionar las corrientes hídricas del río Manso al embalse fue necesario hacer un túnel de 4.015 metros de largo y 300 metros de profundidad, el cual contaminó los acuíferos —bolsas de agua subterránea— y ocasionó su filtramiento dentro de la estructura, cortando su cauce natural hacia aguas superficiales.

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Según Daniela Rey, estudiante de Ecología de la Pontificia Universidad Javeriana, este tema es importante porque “uno de los grandes efectos que generó la construcción de la hidroeléctrica La Miel I fue el rompimiento de los acuíferos y la pérdida del agua subterránea, lo cual, con el tiempo, dejó sin agua algunas zonas y comunidades”.

Ante el hecho, a finales del 2011 la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales —ANLA— impuso una medida preventiva de suspensión a Isagen para el inicio de operaciones del Trasvase del Río Manso al Embalse de la Central Hidroeléctrica La Miel I, luego de que el Comité Veedor del proyecto enviara al Ministerio de Ambiente un documento con sus inquietudes sobre la construcción del Transvase y las afectaciones medioambientales ocasionadas con esta obra en la región. Según el texto:

“Ponemos en conocimiento la existencia de una falla al interior del túnel que aporta al menos 15 litros de agua por segundo, y hasta el momento los dueños de la obra (Isagen) lo manejan sin tener la más remota idea de cuál pudiera ser la solución”, indicó Conrado Rojas Ocampo en representación del Comité Veedor.

Luego, una inspección hecha por profesionales de la ANLA, consignada en la Resolución 0300 de diciembre 29 de 2011, encontró que:  “…una rana endémica del Magdalena Medio (Pristimantis viejas) y una salamandra (Bolitoglossa lozanoi), esta última listada como amenazada en la categoría Vulnerable […] podrían verse directamente amenazadas por la afectación del recurso hídrico, del cual dependen su reproducción y la supervivencia de sus poblaciones”.

Esta obra hidráulica, al igual que muchos otros proyectos son un claro ejemplo del impacto medioambiental, económico y social que ha ocasionado la incursión de la mano del hombre en el ecosistema, especialmente en los sistemas acuáticos. Vale la pena recordar el caso de Hidroituango, presa sobre el río Cauca, entre el municipio de Ituango y el corregimiento de Puerto Valdivia, en Antioquia, que alertó al país luego de que se presentaran fallas en su estructura con la obstrucción en la salida de agua de la casa de máquinas, poniendo en riesgo la vida de 113.000 personas; o El Quimbo, en el departamento del Huila, presa responsable de afectar las actividades económicas de los habitantes de la región tras haber inundado zonas altamente productivas.

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Buenas prácticas de restauración ecológica

Volviendo al proyecto La Miel I, Isagen compró más de 460 hectáreas para desarrollar programas de restauración ecológica de los ecosistemas acuáticos y terrestres, resarciendo así sus acciones y comprometiéndose a implementar un plan de orientación psico-social a las comunidades vulneradas.

En 2015 buscó a la Escuela de Restauración Ecológica de la Javeriana, liderada por el docente José Ignacio Barrera Cataño, para diagnosticar cooperativamente el impacto ambiental que tuvo la implementación de la obra en la zona y crear un programa de restauración ecológica apropiado para la región.

Según Milena Camargo, coordinadora javeriana del proyecto, “nuestro objetivo consistió en evaluar cómo estaba el área afectada, revisar la vegetación y caracterizarla, diagnosticar el impacto en el suelo y, por último, conocer la conformación social de las comunidades”. De este surgieron el Plan de Restauración Ecológica Trasvase Rio Manso y el Plan de Conservación de la especie Gustavia romeroi, conocida como ‘chupo rosado’, iniciativas que, tal y como lo indica Héctor Javier Sandoval, representante de Isagen, “se espera replicar en una mayor magnitud en otras fincas afectadas, a sus propietarios y trabajadores”.

Hasta ahora los investigadores han implementado dos de tres etapas del proyecto: evaluar el impacto que dejó la construcción del transvase y desarrollar las estrategias de rehabilitación del ecosistema acuático y terrestre. Sin embargo, aunque este trabajo resulta ser un recurso para restablecer la conectividad del medio ambiente, el verdadero problema radica en las consecuencias irremediables que deja la construcción de hidroeléctricas.

De acuerdo con investigaciones hechas por Javier Maldonado, docente de la Facultad de Ciencias de la Javeriana, junto a académicos internacionales sobre el impacto de las hidroeléctricas en la cuenca Depresión Momposina, la construcción de estas obras altera el hábitat de los peces de agua dulce que habitan los afluentes dado que las presas obstruyen su movimiento natural; además dificultan el flujo de nutrientes provenientes de los sedimentos a los ríos y planicies de inundación, represados por los muros de contención, y, en casos como el de Norcasia, destruyen los acuíferos encargados de equilibrar el ecosistema, nutrir de agua los hábitats húmedos, como lagos y suelos, y abastecer a las comunidades.

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Aunque las primeras leyes que avalan la producción de energía a partir de hidroeléctricas y la construcción de plantas para su tratamiento en Colombia son la Ley 113 de 1928 y la Ley 26 de 1938, el verdadero problema radica en las prácticas para la generación de energía y los estudios para la construcción de obras.

Esto significa que el problema no es tomar el agua sino saber de dónde se toma y cómo. Según Barrera, “las hidroeléctricas deben buscar el menor daño posible, pues siempre existirá un riesgo para el ecosistema, sea con energía hidráulica, eólica o  solar”. Por ejemplo, añade, “a lo largo de la historia se han construido cientos de embalses donde ha habido ciudades. Los romanos traían el agua de las partes más altas de sus tierras a las más bajas, mediante canales, y así su preocupación no era tomarla, sino saber de dónde y cómo hacerlo correctamente”.


El negocio de la energía en Colombia

“Colombia goza de tener muchas líneas eléctricas, en diferentes voltajes, para llevar la energía a cualquier lugar del país”, dice Sandoval; sin embargo, esta información se queda corta respecto a la magnitud de energía que se produce en el país.

De acuerdo con XM, empresa adherida a ISA, grupo empresarial multilatino que trabaja en la compra, venta, transferencia y gestión de energía eléctrica, las fuentes para su producción en Colombia no sólo corresponden a la hidráulica, sino también a la solar, la eólica, combustibles fósiles y la biomasa.

La producción de energía durante mayo de 2018 en Colombia fue de 186,5 GWh/día, según XM, de la cual un 85,68% se originó de combustibles renovables (84,97% fue hidráulica, 0,64% de biomasa, 0,05% de eólica, y 0,02% de solar), mientras que el 14,32% restante correspondió a combustibles fósiles no renovables como el carbón, el petróleo o el gas natural.

En ese sentido, los aportes energéticos no solo corresponden a los 23 embalses que tiene Colombia, ubicados en las regiones Caribe, Antioquia, Centro, Oriente y Valle, con capacidad hidráulica para producir energía de más de 10.944 MW, sino que también se debe a fuentes eólicas como Celsia Solar Yumbo, la primera granja de energía solar del país con la capacidad de generar 18,42 MW, o fuentes térmicas de biogás como el Relleno Sanitario Doña Juana, que produce alrededor de 1,70 MW.

De las 140 hidroeléctricas que están actualmente en funcionamiento, construcción o proyección en el país, sólo 27 cuentan con una licencia ambiental otorgada por la ANLA; las demás son licenciadas por las corporaciones autónomas regionales, según esta institución.

¿Por qué empresas como Isagen, dueña de cinco centrales hidroeléctricas en Colombia, con una capacidad total instalada en ellas de 2.212 megavatios, se interesa en potenciar su operación?

Esto se debe a que Colombia cuenta con ricos corredores hídricos y una ubicación geográfica privilegiada que garantiza continuas precipitaciones en el territorio, que elevan los niveles de los ríos y llevan la capacidad de almacenamiento de los embalses hasta el tope. Por ello, las centrales hidroeléctricas deben vertir mayor cantidad de agua a través de tuberías para empujar las turbinas al interior de la presa, que a su vez hacen girar un generador, el cual convierte la energía del movimiento en electricidad a partir de imanes y circuitos; así, a mayor cantidad de agua, mayor producción de energía para transportar y comercializar, aunque se pierda de vista el impacto medioambiental que trae consigo.

Hoy el país exporta energía  a dos líneas en Ecuador (Tulcan – Panamericana y Jamondino Pomasqui) y tres en Venezuela (Cuestecitas – Cuatricentenario 1, Corozo – San Mateo y Cadafe – Zulia 1).

A pesar de que la Hidroeléctrica Central La Miel I cuenta con más de 570 millones de metros cúbicos capaces de producir hasta 390 MW, a la fecha el municipio de Norcasia registra alrededor de 123 suspensiones del servicio de energía prestado por CHEC Grupo EPM, un balance desproporcionado considerando que es una de las presas que más energía produce en el país a pesar de las consecuencias medioambientales y sociales que dejó la implementación del Transvase Manso en la región.

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Por ahora, la Escuela de Restauración Ecológica visita mes a mes las mismas veredas que recorrió en principio para evaluar estrategias como la siembra de plantas nativas, la limpieza de las bocatomas del corregimiento de Berlín y la concientización social sobre el cuidado que requiere el ecosistema, con el fin de rehabilitar los nacimientos de agua y el servicio hídrico a las comunidades.

Tomado de: https://www.javeriana.edu.co/pesquisa/hidroelectricas-energia-amigable-con-el-medio-ambiente/

Manejo más eficiente de la energía

 A continuación presentamos las iniciativas de tres municipalidades que poseen recursos y realidades sociales diferentes, condiciones que si bien se ven reflejadas en sus programas no se traducen en una limitante para lograr sus objetivos

En la actualidad el plan de sustentabilidad y eficiencia energética que presentan los municipios es considerado como una de las piedras angulares en el manejo óptimo de las arcas, ya que un uso eficaz de la energía permite destinar más recursos al bienestar social de la población.

Y ello no es una exageración, ya que se estima que solo por concepto de alumbrado público, se invierte desde el 10% hasta el 20% del presupuesto anual. De ahí que muchas de las acciones que integran estos programas se encuentren orientadas a implementar tecnologías más eficientes, económicas e incluso creativas.

Sí, creativas, porque la adopción de estas medidas es transversal a todos los municipios, incluso por aquellos que poseen menos recursos económicos que si bien no cuentan con tecnologías “cero kilómetro” para su implementación, adoptan la reutilización y la transferencia tecnológica como mecanismos para lograr los mismos objetivos: eficiencia en el uso de la energía y el cuidado del medio ambiente.

La Pintana: la producción de biodiésel

El plan de sustentabilidad de la Municipalidad de la Pintana está constituido en un 60% por iniciativas que están orientadas hacia la eficiencia y ahorro energético. Junto con ello también promueven la generación y uso de energías renovables y una gestión ambiental local que permita disminuir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Uno de los hitos importantes de este programa es la generación de biodiésel, el cual es elaborado a partir de la recolección de aceite usado por vendedores de frituras y cuyo insumo permite la producción promedio de 100 litros diarios de dicho combustible.

Manuel Valencia, director de Gestión Ambiental de la Municipalidad de La Pintana, explica que en un principio esta medida buscaba evitar la contaminación de las aguas, debido a que estos aceites eran arrojados a los desagües.

Esto se efectúa a través de un proceso denominado “transesterificación”, el cual permite el intercambio del glicerol −alcohol que está presente en los ácidos grasos− por metanol mediante la incorporación de una reacción química. Posteriormente, este producto se envía al decantador, etapa que separa el glicerol del metil éster y que origina al biodiésel. Una vez filtrado, se mezcla con el petróleo diésel para ser usado directamente en los camiones municipales.

Valencia precisa que junto con la disminución de emisiones de contaminantes, esta iniciativa ha permitido un ahorro de 0.000 diarios. Y agrega que con el objetivo de optimizar el consumo de combustible, el municipio elaboró manuales de procedimiento para la conducción eficiente del transporte.

En las instalaciones municipales se fomenta también la construcción bioclimática, cuyos materiales utilizados son los neumáticos y paneles OSD, y que permiten disminuir el uso de aire acondicionado y la calefacción. Además cuentan con colectores y deshidratadores solares.

Todos estos principios de sustentabilidad y de Eficiencia Energética (EE) son transmitidos en un curso, el cual es impartido hace diez años, y que permite la formación de consejeros ambiental es para que ellos en sus propios barrios enseñen técnicas de EE y manejo de residuos.

Uno de los cursos que se está realizando, en conjunto con la empresa Buron y Compañía, es sobre instalaciones eléctricas de bajo voltaje, entre 12 y 24 Volt, para que el consumo energético sea muy bajo sin que ello implique menos luminosidad.

Cabe destacar que en el marco del Plan de Mejoramiento Municipal existe un estímulo económico a los funcionarios, el cual está asociado, entre otros indicadores, al ahorro energético y manejo de computadores. Para ello, además, se cambiaron todos los monitores antiguos por sistemas LED, los cuales consumen un 120% menos de energía, explica Valencia. También se encuentran programados para que al finalizar la jornada laboral exista un apagado automático.

Con respecto al alumbrado público, existe la programación de bajas de voltajes, de 200 a 180 Volt, el cual está determinado por el horario de menor tránsito y demanda de los habitantes de la comuna.

Peñalolén: optimización en los recursos

Una de las medidas que contempla el programa de sustentabilidad del Municipio de Peñalolén es la implementación, en los distintos recintos municipales, de una campaña de ahorro de electricidad, combustible, agua, telefonía, materiales de oficina y aseo, lo cual permitió disminuir en un 14% el consumo energético y un 46% del agua durante el segundo trimestre de 2011. Además dichas acciones generaron un ahorro económico a las arcas municipales, que asciende los 0 millones.

Para la municipalidad, la modernización del espacio público es una de las principales áreas donde se puede compartir y experimentar el desarrollo tecnológico en el uso eficiente de los recursos. Dentro de esta línea se efectuó el reemplazo del 22% de la luminaria pública por lámparas de sodio de alta presión que consumen un 75% menos de energía que los focos incandescentes tradicionales.

En el ámbito educacional se ha implementado, en el Centro Educacional Mariano Egaña y en la Escuela Tobalaba, un sistema de paneles solares cuya energía es utilizada para la generación de agua caliente.

Adicionalmente, y en conjunto con la Universidad Adolfo Ibáñez, se está desarrollando el proyecto “Ecoparque de Peñalolén”, iniciativa que consiste en la creación del primer parque público con un sistema integrado de tecnologías para el tratamiento medioambiental. El Ecoparque de Peñalolén contará con diez módulos de enseñanza sobre el uso eficiente de los recursos naturales, entre los que se encuentran la unidad de producción de biodiésel, energía solar fotovoltaica y el punto de reciclaje Ecochilectra.

Vitacura: tecnologías eficientes en iluminación

El alumbrado público de la comuna de Vitacura cuenta con circuitos propios asociados a medidores de energía eléctrica de la empresa distribuidora, y un ballast de doble nivel, sin línea de mando en todas las luminarias. Este sistema permite materializar un ahorro energético del 20%, después de 4,5 horas de funcionamiento. En el sistema de alumbrado público, ya se cuenta con proyectos con iluminación LED, tal como el circuito de Ciclo Paseo, que posee 103 postes con esta tecnología.

También poseen 33 paraderos con postes autónomos que presentan iluminación LED, los cuales son alimentados a través de paneles fotovoltaicos. El alcalde de la comuna, Raúl Torrealba, explica que este sistema permite un ahorro del 100% al no estar conectados a la red de distribución, y ser alimentados a través de energía renovable. “Actualmente, tenemos una licitación en curso, que contempla 65 nuevos paraderos con la misma modalidad”, señala el edil.

A nivel interno, la municipalidad cambió todo el sistema de iluminación, que involucra las dependencias del Centro Cívico, por tecnología LED, lo cual les permitió un ahorro del 40% del costo total por este ítem.

En la actualidad “estamos evaluando nuevas tecnologías de iluminación y sistemas de control, ahorro y gestión en el alumbrado público (tele- gestión), el cual constituye un ítem importante de gasto municipal”, cuenta a Revista ELECTRICIDAD Raúl Torrealba.

Tomado de: https://www.revistaei.cl/reportajes/manejo-mas-eficiente-de-la-energia/

Sin agua no hay vida.

El 12% de la población mundial no tiene acceso a agua potable y 4 de cada 10 personas se ven afectadas por la escasez de agua en el planeta. Celebramos el Día del Agua, aunque parezca que no hay nada que celebrar. En las noticias, vemos cómo las lluvias en Perú han dejado miles de damnificados y provocado la situación de emergencia en el norte del país debido principalmente a inundaciones y aludes.

Son las consecuencias del fenómeno climático conocido como El Niño y una de las tantas secuelas del calentamiento global y del cambio climático, dos conceptos que estamos muy acostumbrados a escuchar y que ocupan el Top 10 de los principales retos actuales del planeta. Un problema global que en Ayuda en Acción estamos ayudando a atajar desde hace 36 años a través de  nuestros proyectos de cooperación a largo plazo en América Latina, África y Asia, posibles gracias al apadrinamiento.

Más de 663 millones de personas no tienen acceso a agua potable cerca de su hogar y tienen que desplazarse cada día a kilómetros de distancia para lograr abastecerse, y las enfermedades relacionadas con el agua o la falta de acceso a agua potable provocan 3,5 millones de muertes cada año. En el futuro, la cosa se pondrá peor si no reaccionamos a tiempo. Se calcula que en 2030 la mitad de la población mundial vivirá en regiones con problemas de agua. Una preocupación recogida en el ODS 6 (Objetivos de Desarrollo Sostenible) y que llevan alertando noticias, campañas, rostros conocidos… y muchísimos documentales. Te traemos una selección de documentales que tratan el problema del agua desde diferentes perspectivas. ¿Será el agua la causa de la próxima guerra mundial? ¿Pasaremos sed? ¿Existen otras formas de agricultura que no supongan tanto gasto de agua? ¿Tiene el poder quién controla el agua?

EL CAMPO TIENE SED

En esta producción realizada por uno de nuestros socios locales en Colombia, la Corporación Desarrollo Solidario – CDS, refleja la situación que viven tres comunidades rurales de los Montes de María (departamento de Bolívar) y su lucha por el derecho al agua. La zona es rica en ciénagas, lagunas, arroyos y aguas subterráneas que históricamente han prestado servicios vitales para las comunidades de la región.

Toda esta riqueza natural, sin embargo, ha venido siendo amenazada principalmente por sistemas productivos que afectan los recursos naturales y el ambiente. La ganadería extensiva, el uso intensivo de agroquímicos propio de la “revolución verde”, el avance de los monocultivos, la pesca indiscriminada, la pesca industrial, la falta de manejo de residuos sólidos y aguas residuales, y la explotación minera y de hidrocarburos, son las grandes causas y amenazas que están afectando principalmente bosques, suelo, aire y el recurso hídrico. Seguimos trabajando para paliar el problema en Colombia. 

FLOW: FOR LOVE OF WATER

Que el agua es indispensable para la vida y que se considera uno de los recursos naturales más preciados, ha llevado a que sea concebida como el “oro líquido” o el “oro azul”. La directora Irene Salina, analiza en Flow: por amor al agua los círculos de poder en torno a este bien vital y no renovable, convertido en mercancía debido a la privatización. A través de ejemplos en Estados Unidos, Bolivia, India, Suráfrica o China, rodados durante 5 años, también muestra ejemplos de luchas locales, de pueblos, de ciudadanos que se las ingenian para hacer frente a la desigualdad en el acceso o control del agua, combatiendo la pobreza o la mortalidad.

A WORLD WITHOUT WATER

Se calcula que cada día, más de 4.000 niños y niñas mueren por falta de agua, un recurso muy escaso y distribuido de forma desigual que ya está siendo protagonista de numerosos conflictos. Además, la consecuencias del cambio climático no hacen sino empeorar la situación: la sequía es una realidad y un peligro inminente e algunas zonas del planeta. Este documental, “Un mundo sin agua”, dirigido por Brian Woods, visibiliza la grave situación del acceso al agua a través de testimonios como el de Leno, un boliviano que vive junto a una depuradora pero que se ve obligado a caminar largas distancias para conseguir agua. Además de rodarse en Cochabamba (Bolivia), zona en las que Ayuda en Acción ha impulsado proyectos de cooperación al desarrollo, el documental muestra historias de vida de India, Tanzania o Detroit.

 

LA SED DEL MUNDO

“La Soif du Monde” es una producción con guion de Yann Arthus-Bertrand -productor audiovisual de “Home”- centrado en el agua. La contaminación, la industria de consumo, los efectos en la salud o la escasa o nula presencia en determinadas regiones del mundo… son algunas de las temáticas para abordar  el problema del agua desde la perspectiva de todos los actores que participan en su proceso de producción. A través de una fotografía espectacular, la cinta muestra la cantidad de agua necesaria para fabricar los productos que consumimos en nuestra vida cotidiana, por ejemplo, que un kilo de manzanas necesita para producirse 1.000 litros de agua y un kilo de carne roja 15.000. Arthus-Bertrand incita a una muy necesaria reflexión sobre el consumo de agua en este documental: ¿seremos capaces de imaginar una nueva cultura del agua?

EL SUEÑO DEL AGUA

Producido por la UNESCO y Expo Zaragoza 2008, y dirigida por Albert Solé, este documental formado por piezas cortas está narrado en primera persona por niños y niñas de diferentes partes del mundo y pretende fomentar el uso sostenible del agua, especialmente entre los más jóvenes. Así, en Benín, Crepin explica cómo la contaminación de su lago está reduciendo la pesca. Muriel narra desde Holanda cómo van a tener que evacuar su casa para reforzar el dique que les protege del mar. Que su familia tenga agua cada día es una odisea para Nandini en Mumbay. En la franja de Gaza, Isam y Anath explican cómo el reparto de agua potable añade tensión a una de las zonas más inestables del mundo y, por último, en el chileno desierto de Atacama Julio explica cómo han combatido la sequía con un derroche de imaginación. Además, distintas personalidades como Jean-Michel Cousteau aportan soluciones para evitar los conflictos que surgen a raíz de la repartición del agua.  


TOMADO DE: https://ayudaenaccion.org/ong/blog/sostenibilidad/dia-del-agua-seleccion-de-documentales/

ANTES QUE SEA TARDE

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